EXPOSICIÓN
Seis Paisajes y Una Idea
Seis paisajes y una idea reúne dos líneas de trabajo.
Por un lado, una serie de paisajes construidos a partir de datos estadísticos que, reorganizados, se transforman en montañas, horizontes o cordilleras simbólicas. Por otro, un conjunto de obras que exploran el momento previo a la formulación de una idea: su estado latente, cuando aún no tiene forma ni lenguaje.
Entre paisaje y pensamiento, la exposición propone una reflexión sobre cómo lo invisible —datos, intuiciones, ideas— llega a convertirse en imagen.
Exposición en Urban Gallery (Pastriz, Zaragoza), desde el 8 de marzo.
Como leer
un paisaje
El paisaje ha sido tradicionalmente una construcción cultural surgida del encuentro entre el territorio y la mirada humana. Hoy, sin embargo, el territorio no se define solo por su geografía física, sino también por las huellas intangibles de la actividad humana, la tecnología y la información.
En este contexto, el paisaje puede entenderse como un espacio de datos: una topografía generada por rastros colectivos.
Los proyectos presentados comparten una misma metodología: la creación de paisajes a partir de la visualización de datos estadísticos. Gráficos económicos, sociales, urbanos o personales se reorganizan hasta formar horizontes donde la abstracción numérica se transforma en montañas, valles o cordilleras simbólicas, adquiriendo una dimensión poética y territorial.
Anatomía
de una idea
Antes de ser pensadas, dichas o dibujadas, las ideas existen en un estado previo. Un estadio latente, sin forma ni lenguaje, que este
proyecto denomina el limbo de las ideas. No como un lugar, sino como una hipótesis: la suposición de que toda idea precede a su manifestación.
Las obras reunidas forman un corpus documental derivado de una investigación imaginada. Dibujos, diagramas, radiografías, láminas, animaciones y fragmentos de archivo abordan la idea como si se tratara de un organismo susceptible de observación.
No hay aquí una enciclopedia cerrada, sino restos, pruebas, intentos de descripción de algo que nunca se deja fijar del todo.